jueves, 26 de noviembre de 2015

Frenos de boca.

Frenos de boca.





Imagen de un PzKpfw VI Tiger donde se observa claramente el freno de boca del cañón.


El freno de boca es un manguito o pieza supletoria montada al final del cañón de una pieza de artillería y cuya finalidad es reducir el retroceso producido al disparar.

Dicha reducción se consigue desviando gran parte del gas producido con la explosión por los huecos laterales del propio freno y así contrarrestar el empuje sobre la recamara una vez ya ha comenzado el retroceso. Cuanto mayor sea el ángulo a través del cual se desvían los gases, más eficiente es el freno. Una desafortunada consecuencia de la utilización de los freno de boca es el aumento en la cantidad de explosión lateral que soporta la propia dotación artillera del cañón.


Sistema de liberación de gases por efecto del freno de boca

El freno de boca se construye con láminas deflectoras de acero que desvían la dirección de los gases sin impedir por supuesto que la trayectoria del proyectil se vea afectada. Por esta razón se "capturan" o liberan gran parte de los gases que no van a interferir como se ha comentado anteriormente en el retroceso que sufre la recamara. Cuanto mayor sea la superficie de estas laminas deflectoras, más energía procedente del gas se podrá usar para contrarrestar el retroceso.

Existen varios tipos de freno de boca, como se muestra en el siguiente esquema.
  • El proceso de forja maciza mecanizada produce un freno larga duración pero de baja eficiencia. 
  • Frenos ahusados construidos de acero tubular martillado con sólo uno o dos deflectores. 
  • Sistemas de acumulación realizados  con varias placas atornilladas y separadas formando las salidas de los gases. 


De izquierda a derecha, frenos ahusado sencillo y doble,  freno de forja maciza y freno con múltiples sistemas de acumulación.

Los frenos de soldadura y con sistema de acumulación son los más eficientes, eso si todos los frenos lógicamente se hallan sujetos a la erosión por la acción del propio gas.


Fotografía donde se observa la expulsión de los gases por los costados del freno de boca  de un obús M198.



lunes, 26 de octubre de 2015

Duelo en OK Corral

En este mismo dia, 26 de octubre pero de 1881, los hermanos Earp se enfrentaron a la banda Clanton-McLaury en el legendario tiroteo de OK Corral en la localidad de Tombstone, Arizona.



Después de que en 1877 fuese descubierta plata en las cercanías, Tombstone creció rápidamente convirtiéndose en uno de los pueblos mineros más ricos en el Sudoeste. Wyatt Earp, un ex oficial de policía de Kansas trabajaba como guardia de seguridad del banco y sus hermanos, Morgan y Virgil, el marshall de la ciudad, representaban "la ley y el orden" en Tombstone, aunque hay que decir que también tenían reputaciones de hombres hambrientos de poder y despiadados. Los Clanton y los McLaury eran vaqueros que vivían en un rancho fuera de la ciudad pero por bajo mano eran cuatreros, ladrones y asesinos. En octubre de 1881, la lucha entre estos dos grupos por el control de Tombstone y el condado de Cochise terminó en un sonoro tiroteo en OK Corral.

En la mañana del 25 de octubre, Ike Clanton y Tom McLaury entraron en Tombstone a por suministros. En las próximas 24 horas, los dos hombres tuvieron varios encuentros violentos con los Earp y su amigo Doc Holliday. Aproximadamente a las 13:30 del 26 de octubre, el hermano de Ike, Billy cabalgó hacia el pueblo para unirse con ellos, junto con Frank McLaury y Billy Claiborne. La primera persona con quien se encontraron en el saloon fue Holliday, que se regodeó en informarles que sus hermanos habian sido tiroteados por los Earp. Frank y Billy inmediatamente salieron del saloon, jurando venganza.

Alrededor de las 15:00 h., los hermanso Earp  y "Doc" Holliday descubrieron a los cinco miembros de la cuadrilla de Clanton y McLaury en un terreno baldío detrás de OK Corral, al final de la Calle Fremont donde se produjo el famoso tiroteo que duró de 30 segundos, y en el que se dispararon alrededor de 30 tiros. Aunque todavía hoy se debate quién disparó el primer tiro, la mayoría de las referencias indican que el tiroteo comenzó cuando Virgil Earp sacó su revólver y disparó a quemarropa en el pecho a Billy Clanton, mientras que Doc Holliday disparaba una ráfaga de escopeta en el pecho de Tom McLaury. Aunque Wyatt Earp había herido a Frank McLaury con un tiro en el estómago, Frank logró bajar unos pasos antes de caer, igual que Billy Clanton. Cuando la polvareda se aclaró, Billy Clanton y los hermanos McLaury estaban muertos, y Virgil y Morgan Earp junto con Doc Holliday r heridos. Ike Clanton y Claiborne habían escapado a las colinas.





El sheriff John Behan del condado de Cochise, que presenció el tiroteo, acusó a los hermanos Earp y a Holliday de asesinato. Sin embargo, un mes más tarde un juez de Tombstone no encontró culpabilidad alguna, dictando que los acusados estaban "plenamente justificados en la comisión de estos homicidios." El famoso tiroteo ha sido inmortalizado en muchas películas, incluyendo Mariscal de la frontera (1939), Pasión de los fuertes (My darling Clementine - 1946), de titanes (Gunfight at the OK Corral- 1957), Tombstone (1993) y Wyatt Earp (1994).



martes, 6 de octubre de 2015

Primera Batalla de Ypres, 1914

Primera Batalla de Ypres, 1914

 La Guardia Prusiana derrotada en Ypres

La Primera batalla de Ypres tuvo lugar entre el 19 Octubre  y el 22 noviembre  de 1914, durante la Primera Guerra Mundial y como su nombre indica cerca de la ciudad belga de Ypres.

Estratégicamente ubicada a lo largo de las vías de comunicación que conducen a los puertos del canal desde Flandes, la ciudad belga de Ypres ya  había sido desde el siglo XVI escenario de numerosas batallas.  Tras el fracaso alemán en la batalla del Marne en septiembre de 1914 y los posteriores contraataques aliados, comenzó la denominada "carrera hacia el mar".

Se denomino carrera hacia el mar porque tanto el ejército alemán como los aliados intentaron flanquear uno al otro moviéndose hacia el norte y el oeste, utilizando la costa como punto final de sus maniobras.  Esta área de Flandes que concierne, descrita como la panorámica mas aburrida de Europa Occidental contenía la brecha por la que una vez traspasada  cada bando podría lanzar el ataque decisivo para destruir al enemigo.

En octubre de 1914, los aliados habían llegado a Nieuport en la costa del Mar del Norte.  Los alemanes, como preludio a la ofensiva del General Erich von Falkenhayn en Flandes, capturaron Amberes y obligaron a sus defensores belgas retroceder hasta Nieuport, cerca de Ypres.

Bajo el mando del Mariscal de campo Sir John French, la fuerza expedicionaria británica (BEF) se retiró a Ypres después de la caída  de Amberes.  Llegaron allí entre el 8 y 19 de octubre con la misión de reforzar la defensa belga y francesa.  La posición aliada alrededor de Ypres tomó la forma de un pequeño saliente en las líneas de trinchera, ya que al estar sobre una escarpada más alta podía ser mejor defendida, en cambio la forma de saliente volvía la posición mas vulnerable a la superior artillería germana. La BEF ocupaba  treinta y cinco millas de linea de frente en el centro del saliente mientras que el ejército francés en la zona, bajo el mando del General Ferdinand Foch, se hallaba en  los flancos al sur de la ciudad.



Al comienzo de la batalla, tanto French como Foch albergaban la esperanza de lanzar una ofensiva con sus tropas.  Creían que un ataque coordinado permitiría a los aliados retomar la ciudad industrial de Lille, entrar en Bélgica, seguido rápidamente de la toma de Bruselas.  El nuevo Jefe de estado mayor alemán, Falkenhayn, rápidamente corrigió sus optimistas expectativas.

La ofensiva de Falkenhayn en Flandes comenzó el 20 de octubre cuando ordenó un avance de ruptura a través de la línea aliada y la posterior captura de los puertos de Dunkerque, Calais y Boulogne.  Atacó las defensas belgas en el río Yser entre Dixmude y Nieuport.

El ejército belga, que ya se hallaba muy debilitado, luchó valientemente, pero las presión alemana obligó al rey Alberto de Bélgica dar la orden de abrir las compuertas que sostenían la entrada de mar.  De esta manera el 27 de octubre, los belgas inundaron el campo de batalla existente entre sus posiciones y la de  los alemanes, creando una amplia barrera de dos millas de ancho de terreno impracticable a lo largo de una franja de veinte millas de largo entre Dixmude y Nieuport, obligando a Falkenhayn a detenerse y reconsiderar sus planes.




El comandante en jefe de la fuerza expedicionaria británica, Sir John French

La  segunda fase de la ofensiva de Flandes consistió en una serie de ataques sucesivos contra la ciudad de Ypres.  Para tomar la ciudad, Falkenhayn tenía a su disposición el recién creado 4º Ejército, compuesto por unidades procedentes del asedio de Amberes y ocho nuevas divisiones recién llegadas al frente y repletas de jóvenes reclutas, bajo el mando del  duque de Württemberg, así como un cuerpo de caballería y el 6º Ejército del Príncipe Rupprecht de Baviera.
Todo este conjunto de tropas daba a los alemanes una ventaja numérica considerable sobre las siete divisiones de infantería de la BEF, una se hallaba en reserva, y las tres divisiones de caballería.  Para reemplazar las posibles bajas, el General French  sólo contaba con algunas pocas divisiones hindúes que se hallaban en camino como refuerzos.  Las unidades indias pronto demostrarían ser grandes combatientes, destacando al igual en tareas ofensivas como defensivas.

Los ataques comenzaron el 31 de octubre a lo largo de un frente mucho más estrecho cuando la caballería alemana se enfrentó a una unidad de caballería británica más pequeña desde su posición en la cresta de Messines en el extremo sur del saliente.  Poco después, las fuerzas alemanas combatieron contra el I Cuerpo británico del General Douglas Haig más hacia el norte, pero un feroz contraataque británico rechazó a los alemanes.  Gracias al superior fuego de fusilería, los ingleses fueron capaces de sostener este sector.  El fusil de ordenanza presente en el ejército británico eran tan rápido y mortal que los alemanes creían erróneamente que enfrentaban al fuego de ametralladoras británicas.

El 11 de noviembre, dos experimentadas divisiones alemanas intentaron romper las líneas británicas al norte del camino de Menin en el Nonne Bosschen, a tan sólo cuatro millas de Ypres. Los guardias prusianos y la 4ª División buscaban tomar la ciudad de Hooge; el ataque duró todo el día.  Al principio tuvieron éxito en abrir una brecha, sin embargo los alemanes tardaron demasiado tiempo en explotar dicha ventaja. La indecisión germana permitió a los británicos reunir  una colección heterogénea de soldados  compuesta por cocineros, camareros, médicos, enfermeros, empleados e ingenieros que detuvo el avance enemigo y finalmente incluso los obligaron a volverse hacia sus propias líneas.

Los combates alrededor de Ypres se alargaron hasta el 22 de noviembre cuando el inicio del invierno forzó una pausa en las hostilidades.  La lucha durante este enfrentamiento fue muy confusa e implacable.  Después de la batalla, los soldados supervivientes británicos con solo decir que habían participado en la "Primera de Ypres"  daban información mas que suficiente sobre lo duros que eran y los limites de combate capaces de soportar.

El soldado Donald Fraser, lo explica de esta manera: "uno [un hombre] no era un soldado a menos que hubiese servido en el frente de Ypres". Menos de la mitad de los 160.000 hombres de la BEF enviada a Francia salió indemne del enfrentamiento.  Después de noviembre de 1914, los británicos llamaron "el saliente" a las trincheras y quedarían como centinelas de Ypres durante el resto de la guerra.


Soldados hindúes camino de Ypres.

1600 muertos entre ambos bandos y cerca de 60.000 heridos fueron las cifras más impactantes de esta serie de batallas que acabaron con un resultado incierto, sin apenas modificaciones de terreno conquistado.


Hubo tres importantes batallas más en Ypres pero la primera batalla de Ypres fue una de los más importantes. La Primera batalla de Ypres anunciaba la manera de combatir que se produciría en el frente occidental . Las altas cifras de bajas para ambos ejércitos combinadas con la lucha y las vivencias en las trincheras marcarían el devenir de la guerra durante cuatro largos años mas

lunes, 28 de septiembre de 2015

Albrecht von Wallenstein

Albrecht von Wallenstein


Albrecht von Wallenstein por Michiel Jansz. van Mierevelt

Nacido en Heømanice, Bohemia, el 24 de septiembre de 1583, Albrecht von Wallenstein era el hijo de una familia noble de importancia menor. Inicialmente educado en la religión protestante como sus padres, fue enviado por su tío a una escuela jesuita en Olmütz después del fallecimiento de su progenitores. En Olmütz lógicamente profesó el catolicismo, aunque posteriormente, en 1599, asistió a la universidad luterana de Altdorf.

Tras pasar un período de formación académica adicional en Bolonia y Padua, von Wallenstein se unió al ejército de Imperio Sacro Romano bajo el mando del emperador Rodolfo II. Combatió contra los otomanos y los rebeldes húngaros, y fue felicitado gratamente por sus servicios en el sitio de Gran.

Tras regresar a su hogar en a Bohemia, se casó con una viuda rica, Lucretia Nikossie von Landeck de quien a su muerte, en 1614, heredó su fortuna y hacienda en Moravia. Albrecht von Wallenstein utilizó todo el caudal económico para comprar influencia en las altas esferas de la corte. Después de reclutar en su nombre  una esplendida compañía de caballería formada por 200 jinetes, se presentó al archiduque Fernando de Styria para ofrecer su servicio en la lucha contra los venecianos. En 1617, von Wallenstein se casó con Isabella Katharina. La pareja tuvo dos hijos, aunque solamente su hija, sobrevivió a los años de infancia. Con el estallido de la guerra de los treinta años en 1618, von Wallenstein declaró su apoyo a la causa imperial.

Obligado a huir de sus tierras en Moravia, pudo no obstante llevarse el dinero de la provincia a Viena, y allí tras equipar un regimiento de coraceros, von Wallenstein se unió al ejército de Karel Bonaventura Buquoy donde prestó servicio contra los ejércitos protestantes de Ernst von Mansfeld y Gabriel Bethlen.

Obteniendo reputación como brillante comandante, von Wallenstein fue capaz de recuperar sus tierras después de la victoria católica en la batalla de montaña blanca de 1620. También se vio beneficiado por el favoritismo de Fernando que ascendió al puesto de emperador  del Sacro Imperio Romano Germánico en 1619.


Batalla de Montaña Blanca 1620

A través de la influencia del emperador von Wallenstein fue capaz de adquirir las grandes haciendas que habían pertenecido a la familia de su madre así como la compra de enormes extensiones de tierras confiscadas. Añadiendo estas últimas tierras a sus propiedades, reorganizó el territorio y lo renombró como Principado primero y posteriormente Ducado de Friedland. Además, los éxitos militares comportaron el título de conde palatino otorgado por el emperador en 1622 y el de príncipe un año más tarde. Con la entrada de los daneses en el conflicto, Fernando se encontró sin un ejército bajo su control para oponerse a los nuevos enemigos ya que mientras el ejército de la Liga católica estuviese en el campo, pertenecería a Maximiliano de Baviera.

Aprovechando la oportunidad, von Wallenstein se acercó al emperador en 1625 y le fue ofrecido un ejército entero en su nombre. Elevada su posición a duque de Friedland, von Wallenstein contaba inicialmente con una fuerza de 30.000 hombres. El 25 de abril de 1626, von Wallenstein y su nuevo ejército derrotaron a las fuerzas bajo el mando de Mansfield en la batalla del puente de Dessau. Operando en conjunto con el ejército de la Liga Católica del conde de Tilly, von Wallenstein entro en campaña contra Mansfeld y Bethlan. En 1627, su ejército limpió  Silesia de fuerzas protestantes. A raíz de esta victoria, adquirió el ducado de Sagan de manos del emperador.


Albrecht von Wallenstein como Duque de Friedland

Al año siguiente, el ejército de Albrecht von Wallenstein avanzó hacia Mecklenburg para apoyar  los esfuerzos de Tilly contra los daneses. Nombrado duque de Mecklenburg por sus acciones, von Wallenstein se sintió frustrado  cuando el sitio de Stralsund fracasó, negando el acceso al mar Báltico y la capacidad de hacer frente a Suecia y a los Países Bajos en el mar. Aun se sintió más angustiado cuando el emperador Fernando anunció el edicto de restitución de 1629, por el que se pedía el regreso de varios principados al control imperial y la conversión de sus habitantes al catolicismo.

Von Wallenstein personalmente se había opuesto el edicto, y empezó  a desplazar su ejército de 134.000 hombres hacia las zonas donde se debía ejecutar dicha orden, enojando a muchos de los príncipes alemanes. Esta circunstancia se vio obstaculizada por la intervención de Suecia y la llegada de su ejército bajo el eficaz mando del rey Gustavo Adolfo. En 1630, Fernando convocó una reunión de los electores en Regensburg con el objetivo de elegir a su hijo como su sucesor. Enfurecidos por la arrogancia y las acciones de von Wallenstein, los príncipes, liderados por Maximiliano, exigieron la renuncia del comandante a cambio de sus votos. Fernando aceptó y fueron enviados correos para informar a von Wallenstein de su destino.


 Emperador Fernando II, benefactor al principio y antagonista al final de Albrecht von Wallenstein

Entregado su ejército a Tilly, Albrecht von Wallenstein se retiró a Jitschin en Friedland. Mientras permanecía en sus fincas, la guerra iba de mal en peor para el emperador. En 1631, los suecos machacaron las tropas de Tilly en la batalla de Breitenfeld. El siguiente abril, Tilly fue derrotado y muerto en Rain. Los suecos llegaron a Múnich y ocuparon Bohemia, Fernando no tuvo más opción que volver a llamar a von Wallenstein. Volviendo al servicio activo, rápidamente levantó un nuevo ejército y expulsó a los sajones de Bohemia. Después de derrotar a los suecos en Alte Veste, se encontró con ejército de Gustavo Adolfo en Lützen. Era el 16 de noviembre de 1632.

En la batalla, el ejército de von Wallenstein fue derrotado pero el rey Gustavo Adolfo murió y los suecos sólo obtuvieron una victoria pírrica. Von Wallenstein no explotó la muerte del rey escandinavo, sino más bien todo lo contrario al retirarse a los cuarteles de invierno, hecho que consternó al emperador. Cuando  comenzó la campaña siguiente, en 1633, von Wallenstein descoloca a sus superiores evitando enfrentamientos con los protestantes. Esta actitud en gran parte se debía a su enfado hacia sobre el edicto de restitución y al comienzo de sus negociaciones secretas con Brandemburgo , Sajonia, Suecia y Francia para poner fin a la guerra. Aunque poco se sabe sobre esas conversaciones, afirmó que buscaba una paz justa para una Alemania unificada.


Muerte de Gustavo Adolfo en Leutzen 1632

Aunque von Wallenstein en cierta manera siempre actuó con fidelidad hacia el emperador, también estuvo claro que buscaba engrandecer su propio poder. Tal y como se producían las conversaciones, trató de reafirmar su posición pasando a la ofensiva. Atacó a los suecos y sajones, obteniendo  en octubre de 1633 su victoria final en Steinau. Tras esta batalla, Albrecht von Wallenstein se retiró a sus cuarteles de invierno en Pilsen, fue entonces cuando las noticias de las conversaciones secretas llegaron al emperador en Viena.

Moviéndose rápidamente, Fernando aconsejado por un tribunal secreto que lo encontró  culpable de traición, firmó la orden de destitución del mando del ejército , el 24 de enero de 1634. A este hecho le siguió una amonestación pública acusándolo de traición que se publicó en Praga el 23 de febrero. Al darse cuenta del peligro, von Wallenstein abandonó Pilsen con destino a  Eger con el objetivo de reunirse con los suecos. Dos noches después de llegar, un complot se puso en movimiento con el fin de eliminar al general. Dragones escoceses e irlandeses del propio ejército de von Wallenstein capturaron y mataron a muchos de sus altos oficiales, mientras que un pequeño grupo, dirigido por Walter Devereux, asesinó a Albrecht von Wallenstein en su dormitorio. Era el 25 de febrero de 1635.


Grabado escenificando el asesinato de Wallenstein


La importancia de Wallenstein como general es una cuestión de controversia. Era fanfarrón, aficionado al escaparate y altivo; su porte era sorprendente. Prefería grandes empresas planeadas a gran escala, y tenía un extraordinario poder de atracción sobre oficiales y soldados comunes. Sin duda fue un hábil estratega, y cuando entraba en batalla estaba fresco y vigoroso. Por otra parte, llevaba las operaciones muy lentamente, a menudo estaba equivocado en la estimación de sus oponentes y realizaba con frecuencia errores fatales. Carecía casi por completo de la cualidad más importante de los grandes comandantes, la voluntad para emprender batallas decisivas. Estuvo muy influido en su conducta por astrología. Sin embargo, demostró ser un excelente administrador de los territorios personales, especialmente en Friedland y el ducado de Sagan, en Silesia. Como los más grandes conquistadores se involucraba con alegría en asuntos de estado, fue un economista muy hábil e hizo mucho para mejorar las condiciones sociales de sus territorios. Trabajó estrechamente con los jesuitas, de quien fue un gran benefactor en ese aspecto, . Medido por los estándares de su época realmente era indiferente en aspectos religiosos. Llevar a cabo la política y la guerra por motivos religiosos era desagradable a él. De manera intencionada otorgó muchos puestos importantes en su ejército a protestantes. Mostró mucha habilidad en las negociaciones diplomáticas pero finalmente también  fueron esas habilidades las que propiciaron su caída.

jueves, 24 de septiembre de 2015

La batalla de Stoke Field

La batalla de Stoke Field se libró el 16 de junio de 1487 y fue el último gran encuentro armado de la Guerra de las Dos Rosas. En esta batalla 12.000 hombres de la casa de Lancaster al mando del mismo rey de Inglaterra Enrique VII junto con el Conde de Oxford derrotaron a la hueste de 8.000 soldados de la casa de York al mando de John de la Pole, Conde de Lincoln.




Aunque Enrique VII fue coronado rey de Inglaterra en 1485, su poder y el de sus partidarios de la casa de Lancaster seguía siendo frágil y en entredicho, sobre todo para las muchas facciones de la casa de York que esperaban cualquier oportunidad de recuperar el trono.

Eduardo, Conde de Warwick, muchacho de 12 años era el pretendiente de la dinastía de York con mayores derechos pero capturado por Enrique VII se hallaba confinado en la Torre de Londres. En esos momentos, un sacerdote llamado Richard Simmons o Roger Simons descubrió a un joven llamado Lambert Simnel de semblante muy parecido a Ricardo de Sherwsbury, Duque de York e hijo del rey Eduardo IV, el más joven de los desaparecidos Príncipes de la Torre.


Enrique VII, Rey de Inglaterra

Educando al niño con maneras cortesanas, Simmons pretendía presentar a Simnel como Ricardo, Duque de York,  con el objetivo de coronarlo como rey. Más adelante, de pronto cambió sus planes tras el rumor de la muerte de Eduardo durante su encarcelamiento en la Torre. Pero tras la difusión de los rumores en referencia a que el joven Warwick realmente había escapado de Londres, planeó presentar a Simnel como el propio Eduardo. De esta manera, obtuvo apoyo de influyentes yorkistas donde se incluía a John de la Pole, Conde de Lincoln. Aunque Lincoln se había reconciliado con Enrique, disponía una demanda al trono y había sido designado como heredero real por Ricardo III antes de su muerte.

Es más que probable que Lincoln supiese que Simnel era un impostor, pero el muchacho ofrecía una oportunidad para desbancar a Enrique y así vengarse. Dejando la corte inglesa el 19 de marzo de 1487, Lincoln viajó hasta Malinas, Flandes, donde se reunió con su tía Margarita, Duquesa de Borgoña. Para apoyar el plan de Lincoln, Margarita proporcionó apoyo financiero, así como s 1.500 mercenarios alemanes dirigidos por el veterano comandante Martin Schwartz. Acompañado de un número de antiguos partidarios de Ricardo III, en los que se incluía a Lord Lovell, Lincoln navegó hacia Irlanda con sus tropas.

En Irlanda el Duque de Lincoln se reunió con Simmons que anteriormente había viajado a acompañado de Simnel. Presentaron al niño al Lord Canciller de Irlanda, Sir Thomas Fitzgerald, Conde de Kildare, y consiguieron garantizarse su respaldo así como comprobar que el sentimiento yorkista en Irlanda era fuerte. Para reforzar el apoyo, el 24 de mayo de 1487 Simnel fue coronado como  rey Eduardo VI en la catedral de Dublín. Trabajando con Sir Thomas Fitzgerald, Lincoln fue capaz de reclutar 4.500 mercenarios irlandeses ligeramente armados para su ejército. Conscientes de las actividades de Lincoln y Simnel tras ser coronado como Eduardo, Enrique VII que tenía el niño prisionero en la Torre, no hizo otra cosa que presentarlo en público para desprestigiar a sus adversarios.

Tras cruzar el mar y llegar a Inglaterra, las fuerzas de Lincoln desembarcaron el 4 de junio en Furness, Lancashire. Allí se reunieron  con distintos nobles partidarios de la casa de York y dirigidos por Sir Thomas Broughton aumentando el ejercito hasta un efectivo de 8.000 hombres. Tras una marcha dura,  Lincoln cubrió 320 Km. en cinco días y con Lowell a la cabeza derrotó el 10 de junio una pequeña fuerza real en el páramo de Branham,. Después de evadir en gran medida al ejército norte de Enrique liderado por el Conde de Northumberland, Lincoln llegó a Doncaster. Aquí la caballería de los partidarios de Lancaster bajo el mando de lord Scales luchó una acción dilatoria durante de tres días a través del bosque de Sherwood. Durante este periodo de tiempo Enrique reunió su ejército en Kenilworth y comenzó a moverse contra los rebeldes.

Sabedor que Lincoln había cruzado al Trento, Enrique comenzó el 15 de junio a moverse hacia el este, hacia Newark. Tras cruzar el río, Lincoln acampó para pasar la noche en un alto cerca de Stoke, Era una posición con el río situado a tres lados. El 16 de junio a primera hora, la vanguardia del ejército de Enrique, liderado por el Conde de Oxford, llegó en el campo de batalla para encontrarse con el ejército de Lincoln formado en las alturas. En posición a las 09:00 h., Oxford eligió comenzar la batalla abriendo fuego con sus arqueros en lugar de esperar a que Enrique llegase con el resto del ejército.


 Esquema de la batalla de Stoke Field

Gracias a la intensa lluvia de flechas sobre los yorkistas, los arqueros de Oxford comenzaron a infligir fuertes bajas en los soldados equipados con armadura ligera de Lincoln. Ante la disyuntiva de abandonar la tierra o continuar perdiendo hombres, Lincoln ordenó a sus tropas avanzar y cargar con el objetivo de aplastar a Oxford antes de la llegada de Enrique al campo de batalla. Golpeando la linea del Conde de Oxford, los yorkistas consiguieron cierto éxito al principio pero las tornas comenzaron a dar vuelta gracias a la mejor equipación tanto en armamento como en armadura del ejercito real. El combate se alargo durante tres largas horas y al final se decidió gracias a un  contraataque lanzado por Oxford.

Rompiendo las líneas yorkistas, muchos de los hombres de Lincoln huyeron quedando tan solo los mercenarios de Schwartz luchando hasta el final. En la batalla, Lincoln, Fitzgerald, Broughton y Schwartz murieron mientras Lovell huyó cruzando el río y ya nunca más fue visto.



En el campo de batalla de Stoke se quedaron alrededor de 3.000 muertos y heridos del ejercito de Enrique mientras que los yorkistas perdieron alrededor de 4.000. Además, muchos supervivientes del ejército vencido, tanto ingleses como irlandeses fueron capturados y ahorcados. Otros yorkistas capturados recibieron clemencia y escaparon tras pagar multas y confiscación de sus bienes. Entre los capturados tras la batalla se hallaba Simnel. Reconociendo que el muchacho no era más que un peón en la trama yorkista, Enrique lo indultó e incluso y le dio un trabajo en las cocinas reales. El campo de batalla de Stoke supuso el fin definitivo de la Guerra de las Dos Rosas y el asentamiento del dinastía Tudor en el trono de Inglaterra.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Batalla de Himera, 480 A. C.

Batalla de Himera, 480 A. C.


Caballería griega frente a infantes cartagineses.

En el año 480 A.C.se libró  una de las batallas más sangrientas del mundo antiguo cerca de la ciudad siciliana de Himera, entre los griegos de Siracusa y tropas cartaginesas. Los cronistas de  la época observaron como causa del conflicto el aumento de la resistencia helénica contra la agresión conjunta de los denominados por los griegos "bárbaros", en este caso persas y cartagineses o fenicios '; Herodoto nos dice que la batalla se libró el mismo día de la batalla de Salamina, mientras  Diodoro concluye que coincidió con la de las Termópilas. Los eruditos modernos rechazan cualquier interpretación de esta coincidencia como evidencia de una estrategia coordinada de persas y fenicios, aunque el hecho de que los griegos se enfrentasen en ese periodo de tiempo a la invasión persa pudo haber lanzado a los cartagineses a llevar a cabo el proyecto largamente considerado de una invasión de Sicilia.

Un poderoso  ejército púnico bajo el mando de Amílcar Magón invadió la isla siciliana, desembarcando en Panormus, actualmente Palermo, a unos 45 Km. de Himera. Según fuentes, supuestamente dicha fuerza llegaría francamente a la increíble cifra de 300.000 hombres; sin embargo, una tormenta marítima durante el viaje a Sicilia destruyó  la mayor parte de su caballería. Como era tradicional, el ejército cartaginés estaba compuesto principalmente de mercenarios: no sólo libios, iberos y ligures, sino también corsos y feroces guerreros nurágicos de Cerdeña.

Mientras Terón de Akragas (hoy Agrigento) se hallaba en la ciudad de Himera preparándose contra el inmediato asedio cartaginés, Gelón de Siracusa marchó en su ayuda con una gran fuerza. Amílcar acampó al oeste de la ciudad, dejando sus barcos varados en la desembocadura del río que riega Himera. Su ejército asoló los alrededores, y Himera fue bloqueada tanto por tierra como por mar. Terón lanzó un ataque desde Himera con la finalidad de evitar e incluso destruir los trabajos de finalización de la zanja púnica y la empalizada que protegía las naves de los invasores; al principio la salida tuvo éxito  pero este intento se encontró de inmediato con un contraataque cartaginés, y los hoplitas de Akragas y Himera se vieron obligados a retirarse dentro de los muros de la ciudad.


Gelón de Siracusa

Cuando Gelón llegó con el ejército proveniente de Siracusa de 24.000 infantes y 2.000 soldados de caballería, decidió acampar al sureste de la ciudad, en un terreno donde podía usar su caballería en masa aprovechando  la falta de jinetes por parte de Amílcar. Se produjo una batalla en las laderas  del Monte Eurako (hoy en día, Monte Sant Calogero) cuando los mercenarios bajo el mando cartaginés fueron sorprendidos por la caballería de Siracusa mientras que estaban desprevenidos y o bien fueron masacrados o bien tomados prisioneros. Los griegos obtuvieron otro golpe de suerte cuando Gelón interceptó un mensaje de Amílcar en el que pedía a Selinunte, una ciudad aliada de Cartago, el envío de un contingente de caballería. En uno de los siguientes días, Amílcar Magón intencionadamente quiso hacer un gran sacrificio a Poseidón, el dios griego del mar y por la mañana muy temprano apareció ante las naves vestido con trajes de ceremonia para oficiar una masiva inmolación de animales.


 Griegos y cartagineses en combate

En este momento,  el tirano de Siracusa envió a su caballería a lo largo de la orilla, ya que conocía por el mensaje interceptado que esperaban ayuda y cuando fueron avistados por los centinelas púnicos, les confundieron con los esperados refuerzos de Selinunte y no dieron la voz de alarma. Los jinetes de Siracusa prendieron fuego a las naves cartaginesas  y luego incendiaron el campamento enemigo, que se hallaba en  un caos total. Los hoplitas surgieron desde la ciudad en apoyo, y juntos, la pesada falange griega y los soldados de caballería quebraron la resistencia de los mercenarios cartagineses en pedazos. Abrumadoramente derrotado, Amílcar decidió, según Herodoto, autoinmolarse por fuego ; según otros autores, murió accidentalmente entre las naves púnicas incendiadas. Sin embargo, es interesante reseñar que incluso varios años después de la batalla, los cartagineses todavía consideraban a Amílcar Magón como un héroe, llegando a erigir monumentos y altares en su memoria tanto en la misma Cartago  como en las colonias.



Mapa esquematico de la Batalla de Himera, 480 A.C.

El número de prisioneros púnicos registrados en las fuentes fue tan alto que en los años siguientes se dijo que existían 500 esclavos por cada ciudadano de Akragas. Los habitantes de Siracusa celebraron la victoria acuñando una nueva moneda, el demareteion o demareción y construyendo, con el trabajo forzado de los presos – un magnífico complejo de templos dóricos a los dioses de la victoria, cuyos restos hoy en día todavía pueden ser visitados.



Demareteion.

Cartago sufrió un duro revés . Había perdido su flota de gran alcance, incendiada en parte y en parte hundida en una tormenta que azotó los barcos sobrevivientes en su trayecto de regreso a casa y ya no tenía ningún ejército mercenario a su disposición.. La invasión había sido un desastre de tal magnitud que los gobernantes cartagineses, temerosos ante la posibilidad que los griegos se hiciesen a la mar  y asaltasen su propia ciudad, enviaron embajadores a Gelón para pedir la paz. Los términos eran honorables, pero se incluyó una gran indemnización de dinero, y por ello durante 70 años ningún ejército púnico pisó suelo siciliano.


Como suele ser normal, las afirmaciones de las fuentes antiguas sobre el gran número de cartagineses caídos durante la batalla tal vez sean improbable. Sin embargo, los trabajos en las obras del ferrocarril que une Fiumetorto y Ogliastrillo han descubierto en la llanura de Buonfornello, no lejos de Termini Imerese, hallazgos que han sido descritos por los expertos como la necrópolis más grande descubierta en Magna Grecia. Ya se han identificado más de 500 enterramientos, pero un estudio calcula un total aproximado de 12.000 tumbas que datan de los siglos V y VI A.C. Futuros estudios antropológicos de los esqueletos proporcionarán  información valiosa acerca de sus vidas, referente a la dieta y enfermedades y especialmente sobre si sufrieron o no muertes violentas. Entre ellos hay enterramientos colectivos que pueden considerarse como verdaderas fosas comunes, presuntamente vinculadas a las dos grandes batallas entre griegos y cartagineses de los años 480 y 409 a. C. en la zona de la actual necrópolis de Himera.

martes, 2 de junio de 2015

Battle Hymn of the Republic

El Himno de Batalla de la República es una de las canciones más famosas de la Guerra Civil Americana y estuvo estrechamente asociado a las tropas de la Unión.

video



La música de la canción se basa en la tonada del "Gloria Gloria Aleluya" que originalmente se utilizaba en un himno denominado "Oh hermanos, te encontrarás con nosotros en la dichosa tierra de Canaán" que se cantaba en reuniones religiosas y la música de la canción "Cuerpo de John Brown". Posteriormente en el año 1861 Julia Ward Howe esposa de un funcionario del gobierno, escribió un poema por cinco dólares que se publicó en la revista Atlantic Monthly. El semanario pasó a denominarlo  como Himno de Batalla de la República, Battle Hymn of the Republic en original.

Howe, explicó en su autobiografía que escribió los versos a modo de apuesta con un amigo, el Reverendo James Freeman Clarke. Los soldados confederados cantaban su propia versión con diferente letra. Pero Clarke creía que deberían utilizarse palabras más edificantes en la canción. La música es atribuida a William Steffe. La letra tal y como se publicó en febrero de 1862, en The Atlantic Monthly es ligeramente diferente de la versión original escrita por Howe como así está documentado en sus Memorias 1819-1899, publicadas en 1899.  Las versiones posteriores han sido adaptadas para el uso más moderno y las inclinaciones teológicas de los diferentes grupos que han cantado dicha canción.




El Himno de la Batalla es quizás la canción más conocida del ejército de la Unión en referencia a la Guerra de Secesión y se ha convertido un himno patriótico muy querido por los norteamericanos.

Lyrics
Letra
Mine eyes have seen the glory of the coming of the Lord:
He is trampling out the vintage where the grapes of wrath are stored;
He hath loosed the fateful lightning of His terrible swift sword:
His truth is marching on.
(Chorus)
Glory, glory, hallelujah!
Glory, glory, hallelujah!
Glory, glory, hallelujah!
His truth is marching on.
I have seen Him in the watch-fires of a hundred circling camps,
They have builded Him an altar in the evening dews and damps;
I can read His righteous sentence by the dim and flaring lamps:
His truth is marching on.
(Chorus)
Glory, glory, hallelujah!
Glory, glory, hallelujah!
Glory, glory, hallelujah!
His truth is marching on.
I have read a fiery gospel writ in burnished rows of steel:
"As ye deal with my contemners, so with you my grace shall deal;
Let the Hero, born of woman, crush the serpent with his heel,
his truth is marching on."
(Chorus)
Glory, glory, hallelujah!
Glory, glory, hallelujah!
Glory, glory, hallelujah!
his truth is marching on.
He has sounded forth the trumpet that shall never call retreat;
He is sifting out the hearts of men before His judgment-seat:
Oh, be swift, my soul, to answer Him! be jubilant, my feet!
Our God is marching on.
(Chorus)
Glory, glory, hallelujah!
Glory, glory, hallelujah!
Glory, glory, hallelujah!
Our God is marching on.
In the beauty of the lilies Christ was born across the sea,
With a glory in His bosom that transfigures you and me:
As He died to make men holy, let us die to make men free,
While God is marching on.
(Chorus)
Glory, glory, hallelujah!
Glory, glory, hallelujah!
Glory, glory, hallelujah!
Our God is marching on.
He is coming like the glory of the morning on the wave,
He is Wisdom to the mighty, He is Succour to the brave,
So the world shall be His footstool, and the soul of Time His slave,
Our God is marching on.
(Chorus)
Glory, glory, hallelujah!
Glory, glory, hallelujah!
Glory, glory, hallelujah!
Our God is marching on
Mis ojos han visto la gloria de la venida del Señor:
Está aplastando la viña donde se guardan las uvas de la ira;
Ha liberado el fatídico rayo de su terrible y rápida espada:
Su verdad está en marcha.
(Coro)
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
Su verdad está en marcha.
Lo he visto en las fogatas de cien campamentos que rodean
Le han construido un altar en las humedades y rocíos del atardecer;
Puedo leer su justa sentencia en la tenue luz y en las flameantes lámparas:
Su verdad está en marcha
(Coro)
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
Su verdad está en marcha.
He leído el ardiente mandato del evangelio en pulidas filas de acero:
"Así como seas con mis escarnecedores, así será mi gracia contigo;
Deja al héroe nacido de mujer, aplastar la serpiente con su talón.
Ya que Dios esta marchando"
(Coro)
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
Su verdad está marchando.
Ha sonado su trompeta y nunca llamará a retirada;
Ha cribado los corazones de los hombres ante su tribunal:
¡Oh, apresúrate, alma mía, para responderle! ¡Alégrense pies míos!
Nuestro Dios está marchando.
(Coro)
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
Su verdad está en marcha.
En la belleza de los lirios Cristo nació al otro lado del mar,
Con la gloria en su seno que nos transfigura a tí y a mí:
Así como ha muerto para santificar a los hombres, vivamos para liberarlos.
(originalmente: Muramos para liberarlos)
Mientras Dios está marchando.
(Coro)
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
Su verdad está en marcha.
Viene como la gloria de la mañana sobre la ola
Es sabiduría para los fuertes, es honor para el valiente.
Así el mundo será estrado de sus pies, y el alma del equívoco su esclava.
Nuestro Dios está en Marcha.
(Coro)
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
Su verdad está en marcha.